A estas alturas ya nadie puede dudar del hecho inevitable
que asola todo el continente europeo, esto es, una guerra híbrida que violenta
las ciudades más importantes causando estragos y que puede escalar en cualquier
momento hacia un conflicto armado, que no sólo arrastraría a Europa, sino que
tendría un alcance de escala global. Tras la guerra ucraniana se han disparado
las políticas de defensa en un escenario de cambio geopolítico global, cuyo
telón de fondo no es otro que la guerra económica y la alteración del eje
hegemónico que protagonizan Estados Unidos por un lado y China por otro. En
este contexto, los presupuestos militares de los países de la órbita
concerniente a la OTAN se han incrementado de forma preocupante y sostenida
hasta el punto de provocar el impulso por parte de Bruselas de marcos
estratégicos para coordinar la adquisición de material bélico y al mismo tiempo
fortalecer su propia industria militar.
La constante vigilancia del flanco oriental y el escudo
espacial, colocan a países aparentemente neutrales, como es el caso de España,
al borde de una situación límite de fricción con Rusia en las fronteras del
este europeo. Ante tal amenaza real, diversos países están llevando a cabo
planes nacionales o de desarrollo comunitario para adaptar las infraestructuras
como vías férreas o puertos marítimos y vías de comunicación para eventuales
necesidades de evacuación de civiles o un posible desplazamiento de tropas. Se
están actualizando, en esta línea, los protocolos de atención masiva de
potenciales víctimas de guerra, abasteciendo los hospitales con reservas
estratégicas de sangre, medicinas y energía. Además, ya hay países, como Reino
Unido, cuyas autoridades han emitido a la población diferentes directrices para
acumular suministros básicos de emergencia, agua y alimentos para superar las
primeras horas de un eventual corte de suministros. El incremento de la
fortificación de las fronteras terrestres y la coordinación con el resto de
países de la Alianza Atlántica, ha venido acompañada por ruedas de prensa
públicas por parte de altos mandos militares en las que se ha hecho hincapié en
la necesidad de ser conscientes y estar atentos ante la llegada de un conflicto
armado de gran alcance en territorio europeo.