sábado, 25 de julio de 2026

Una década de transformaciones: resumen 2019-2026

 

Ya nadie puede poner en duda, una realidad basada en hechos computables ocurridos durante el periodo comprendido entre el año 2019 y el momento presente, marcado por una sucesión de crisis de alcance global y nacional que han supuesto una transformación radical en términos sociales, económicos o geopolíticos.

2020 trajo consigo un confinamiento global, debido al SARS-CoV-2, cuyo impacto afectó al ámbito sanitario y social, colapsando los sistemas hospitalarios, y provocando una alteración sustancial de los hábitos de vida con la implantación de la digitalización o el teletrabajo y el distanciamiento físico. 2022 fue el año en que tuvo lugar la invasión rusa de Ucrania, afectando al mercado de la energía a nivel mundial, la escasez de materias primas y las rutas comerciales. La crisis de suministros y energía como el gas, el petróleo o la electricidad, ha encarecido sucesivamente la producción, provocando una escalada de la inflación que afecta de forma directa a los precios alimentarios, la vivienda y a otros bienes de primera necesidad. 2022/2023 fueron los años de la irrupción masiva de la tecnología en la transformación de diferentes sectores, como el mercado laboral o la creación de contenidos, gracias a la revolución de la IA y a la masificación del uso de herramientas como ChatGPT, provocando legislaciones regulatorias en materias de ciberseguridad, el entorno digital o el dinero electrónico y anticipando la posibilidad de la implantación de certificados digitales de identificación personal. 2024 fue el año de la DANA que afectó principalmente a la Comunidad Valenciana, aunque también a Castilla-La Mancha y Andalucía. Los fenómenos meteorológicos de lluvias torrenciales dejaron a su paso efectos devastadores para la población civil. 2025 supuso la conceptualización de un gran apagón eléctrico total o blackout gracias a la crisis energética que vivió España, a consecuencia de la paulatina evolución hacia las energías renovables, que colapsó los protocolos de seguridad y cerró el suministro de electricidad a los ciudadanos. 2026 y, más concretamente, la estación estival ha activado alrededor de 56 incendios forestales en apenas 48h a finales del mes de julio en la Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla-La Mancha, La Rioja, Cataluña y Andalucía, provocando los mayores incendios jamás registrados en España, como el de Guadalajara, Madrid o Ávila. 2026 es también el año del conflicto y la escalada de la tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán, en el principal escenario geopolítico y de alcance y repercusión internacional que existe en la actualidad, involucrando de forma directa o indirecta a toda la región colindante en zonas como el Líbano, Siria, Irak o Yemen, convirtiendo a Oriente Medio en una amenaza para la paz mundial y las rutas comerciales esenciales para el suministro energético a través del Estrecho de Ormuz.

Aunque en apariencia directa no exista de manera formal una cabeza visible y ordenadora que actúe a modo de planificador global, lo cierto es que todos estos acontecimientos de difícil interpretación espontánea, generan el núcleo del proceso de gestación de una indiscutible gobernanza mundial, de la mano de los sucesos globales destacados al amparo de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y los marcos de cooperación internacional que establecen claras hojas de ruta para orientar las políticas públicas y privadas en materias como el cambio climático y la transición energética o la sostenibilidad y la agenda social. Es absolutamente incontestable, que todos los grandes acontecimientos mundiales están acelerando cambios profundos y provocando transformaciones estructurales como la digitalización masiva, la reestructuración del mercado laboral, los cambios en el modelo energético o el cambio de paradigma del modelo financiero, dejando a un lado la implicación de los parlamentos nacionales como garantes de la soberanía y la participación directa de la ciudadanía en la toma de decisiones que le puedan afectar.

 

sábado, 18 de julio de 2026

Campus Party

  

Corría el año 1997 cuando España se erigió en la cuna de uno de los festivales más internacionales, importantes, creativos y libres del mundo. La tecnología, la cultura digital, la ciencia y la innovación, se dieron cita al abrigo de un evento global que atrajo a todo tipo de programadores, desarrolladores de videojuegos, estudiantes, ingenieros informáticos, emprendedores y grandes marcas de empresas relacionadas con la robótica, la astronomía, la biotecnología, el diseño, el arte digital, el software o la programación. La zona de acampada, ubicada dentro del propio recinto, no se convirtió sino en una gran acumulación de tiendas de campaña y participantes acomodados a la intemperie de un evento famoso por ofrecer una conexión de alta velocidad de internet, no disponible para el usuario de entonces, que permitía realizar descargas, programar o intercambiar partidas sin interrupciones.

De ser la referencia de la vanguardia en tecnología y de proyectar al mundo entero un espíritu de libertad ofrecida por medio de la imagen de una reunión informal de geeks, bajo la organización de un evento de gran relevancia y proyección internacional, el panorama político español hizo que a partir del año 2011 todo aquello se esfumase al amparo de los recortes presupuestarios, para dar paso y conectar con la crisis económica global, el desgaste institucional  y el auge de los nuevos movimientos sociales, llámese Movimiento 15M y los indignados, la irrupción de Podemos o la llegada de los gobiernos de coalición, a lo que más tarde habría que añadir el tinte de la  corrupción y el descrédito generalizado.

Si bien durante el siglo XIX no existieron gobiernos de coalición en el sentido moderno del término, los partidos creados para aglutinar sectores o la directa firma de pactos para unir distintas facciones, desembocaron en alianzas inestables que provocaron crisis institucionales. De los albores del futuro del Campus Party, hemos retrocedido en apenas unos años al ámbito de lo abyectamente decimonónico, recuperando las ideologías de entonces, la polarización y la desigualdad social, los pucherazos, la emergencia de los nacionalismos periféricos, la crisis económica o la corrupción como motor mismo del sistema.

martes, 14 de julio de 2026

Clásicos de la política española reciente


"Es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde". Mariano Rajoy.

"Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie". Carmen Calvo.

"Señor Rajoy, usted no puede bajar los impuestos a los que más tienen y pretender que la crisis se solucione bajando el precio de las chuches". Leire Pajín.

"Dos que comparten colchón, son de la misma opinión". Mariano Rajoy.

"Hemos destapado la Gürtel nosotros". Esperanza Aguirre.

“Al que me llame corrupto le rompo la cabeza”. Jesús Gil.

"España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”. Mariano Rajoy.

"There is nothing quite like a relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor". Ana Botella.

"La indemnización en diferido, en forma de simulación, o de lo que hubiera sido en diferido, en parte de lo que antes era una retribución, tenía que tener la retención a la Seguridad Social...". María Dolores de Cospedal.

"La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales”. Iñigo Errejón.

"A mí no me gusta que me digan no puede ir usted a más de tanta velocidad, no puede usted comer hamburguesas de tanto, y además se le prohíbe beber vino. (...) ¡Déjeme que beba tranquilo! Mientras no ponga en riesgo a nadie, ¿quién te ha dicho a ti las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber? ¡Y quién te ha dicho a ti que quiero que conduzcas por mí!". José María Aznar.

"Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político". Mariano Rajoy.

"Yo no era un impostor, yo era un colaborador del CNI, un 'Charlie' ".  Francisco Nicolás Gómez, El Pequeño Nicolás.

"El señor Jordi Sevilla, que trabajó para House Water Watch Cooper...". Pablo Iglesias.

"Los atascos a las tres de la mañana un sábado en Madrid le decían a un madrileño que su ciudad era especial... No creo que sea un motivo para alegrarse que se acaben". Isabel Díaz Ayuso.

"A casa, que ya es hora". Pedro Sánchez.

"Lo que nosotros hemos hecho, cosa que no hizo usted, es engañar a la gente". Mariano Rajoy.

"El año que viene estaremos mejor que este, y dentro de dos, mejor que el año que viene". José Luis Rodríguez Zapatero.

"Una España a la que 75 millones de españoles vienen cada año". Mariano Rajoy.

"Por tanto, hemos hecho un acuerdo para estimular, para favorecer, para follar... para apoyar ese turismo". José Luis Rodríguez Zapatero.

"Los jóvenes hoy en día no quieren un trabajo, lo que quieren es tener un sueldo". María Camila Ruiz.

"Hay una realidad de madres protectoras a las que el Estado no está protegiendo". Irene Montero.

"A mí me gusta hacerme la rubia cuando me reúno con tíos, pero no soy un florero. Cuando te haces la rubia, si eres inteligente, consigues muchísimo más". Cristina Cifuentes.

"¿Qué tal mis viciosos de la política?". Pedro Sánchez.

"Ha sido un error involuntario, una equivocación. Me llevé por error unas cremas de 40 euros y las pagué en el acto cuando me lo dijeron". Cristina Cifuentes.

"Nosotras queremos feminizar la política... porque feminizar la política no es solo que haya mujeres en los cargos de representación, que también, sino que haya mujeres portavoces y portavozas". Irene Montero.

"Estoy muy a gusto y muy tranquilo porque tenemos un Rey bastante republicano". José Luis Rodríguez Zapatero.

“Fin de la cita”. Mariano Rajoy.

"A mí me parece que la hostelería es el dinamizador de la vida en Madrid... ¿Tú crees que la gente viene a Madrid a ver museos? Viene a vivir". Isabel Díaz Ayuso.

"It's very difficult todo esto". Mariano Rajoy.

"Ministra, te deseo que te rodees de la mejor energía y te deseo valentía para decirle al presidente del Gobierno que las cosas que no se ven, existen". Irene Montero.

“Todo lo que se refiere a mi partido no es cierto, salvo alguna cosa que es la que se ha publicado”. Mariano Rajoy.

"El Gobierno de España nos trata como si fuéramos tontos, y no lo somos... bueno, algunos sí". Isabel Díaz Ayuso.

viernes, 3 de julio de 2026

Colapso


   La lectura de la situación actual de España, en base a la información ofrecida por los organismos oficiales, nos impone el compromiso de no poder eludir la responsabilidad de atender la grave y demoledora realidad que arrojan los datos sobre el nivel de endeudamiento y déficit, situados por encima del 101% del PIB. A la situación económica, se une un colapso tanto de la administración como de los servicios públicos, debido a un problema claro de saturación, sobre todo en el ámbito de la sanidad pública, donde los ciudadanos tienen que sufrir largos tiempos de espera para, en algunos casos, no ser atendidos después de pasar por largas listas de espera. Las dificultades no sólo se concentran en el ámbito sanitario, sino que se extienden a otras instituciones, como el Servicio Público de Empleo Estatal, la Seguridad Social o la AEAT, sin dejar de lado el retraso debido a la alta litigiosidad del sistema judicial español.

   Por si fuera poco, la encrucijada demográfica necesariamente debería abrir un debate sobre los procesos migratorios alentados por la agenda política y económica, que afectan al problema generacional, el envejecimiento de la población española, la sostenibilidad del Estado del bienestar y el acceso a la vivienda, provocado éste último además por el estancamiento de la oferta, el incremento del precio de los alquileres y la especulación inmobiliaria de los grandes fondos de inversión.

domingo, 7 de junio de 2026

Crisis actual


“Algunos incluso creen que somos parte de una cábala secreta que trabaja en contra de los mejores intereses de los Estados Unidos, conspirando con otros en todo el mundo para construir una estructura política global; un mundo único, si se quiere. Si esa es la acusación, me declaro culpable, y estoy orgulloso de ello.” David Rockefeller.

 

A estas alturas, ya no es significativa la ausencia de cualquier atisbo de transparencia que impida vislumbrar la realidad efectiva de la existencia de una estructura de poder, que mira por sus únicos intereses en aras de poder lograr una gobernanza global. La consecución de un gobierno mundial, ha sido revelada en su día en pública y notaria publicidad escrita por David Rockefeller, así como por otros autores de notoria relevancia.

El juego del tablero mundial, sus crisis y conflictos, no son sino el resultado manifiesto en un segundo orden de una reconfiguración a nivel geopolítico supeditada al ejercicio del poder del sistema financiero. La desglobalización, el nearshoring o proteccionismo industrial llevado a cabo por las grandes potencias, la persecución de la autonomía estratégica o la implementación por parte de los fondos de inversión de la economía regenerativa con la excusa del cambio climático, en un contexto de digitalización y auge de la IA, están modificando el modelo económico y la propia arquitectura del sistema financiero.

En este contexto, ha surgido un nuevo concepto que aúna el área de influencia de la esfera del capitalismo con una fusión de los estados bajo una arquitectura internacional, que ha agrupado a los diferentes países bajo la organización de uniones continentales, como paso previo a la instauración de un gobierno único de alcance global. Para ello, se ha tejido toda una red de organismos internacionales, entre los que destacan los futuros nodos de una gobernanza mundial ya en ciernes.

La desintegración política y territorial de las naciones, bajo el dictado de un orden basado en la cesión de soberanía, no sólo implica la necesidad de someter su destino a una organización supranacional, sino atacar en sí su propia identidad, por ello no es casual la apertura de las fronteras a la inmigración masiva en Europa. La nueva normalidad, entraña una desregulación que conlleva el tráfico del comercio libre del capitalismo a nivel planetario, mientras se ejerce al mismo tiempo sobre la población el ejercicio del control social y la vigilancia masiva de corporaciones como Palantir Technologies, a través del big data, la inteligencia artificial y la vigilancia estatal, a través de la infraestructura técnica que permite a los gobiernos y sus cuerpos de seguridad rastrear, predecir y monitorizar todo el comportamiento de los ciudadanos. Una población, sometida al control de su crecimiento, a través de políticas maltusianas dirigidas a evitar su crecimiento descontrolado, bien sea mediante la instauración de los nuevos derechos o la financiación y difusión de movimientos sociales, al amparo de las agendas sostenidas y financiadas por las élites financieras.

lunes, 1 de junio de 2026

Accountability

 

La política en democracia se caracteriza por su conflictividad. Para canalizar pacíficamente dicha eventualidad, los partidos actúan en sede parlamentaria. Toda democracia se caracteriza por la existencia de una pluralidad de pensamientos, materializados por los partidos políticos a través de su representación parlamentaria. Los partidos, como instrumentos a través de los cuales los ciudadanos son representados, pueden caer en un abuso corrupto, e incluso delictivo, en su actuación política. Según O´Donnell, existen dos rendiciones de cuentas, una horizontal y otra vertical, caracterizada esta última por el control electoral por parte de los votantes, cuyo voto puede conllevar la validación o condena de la actuación de los representantes electos. Dicho castigo, podría entenderse por parte del electorado como un rechazo y condena en términos electorales a la mala praxis política. En relación a la rendición de cuentas horizontal, tanto en su vertiente de balance como asignada, los poderes ejecutivo, legislativo y judicial pueden actuar en términos prácticos en contra de tales prácticas ilegales, mediante el ejercicio de un control parlamentario explícito, o mediante el uso de acciones judiciales concretas. En relación a las agencias asignadas, los tribunales y órganos de carácter técnico como el defensor del pueblo o los jueces anticorrupción, pueden llevar a cabo una acción de carácter más contundente en la lucha contra la corrupción política, conllevando, en este caso, no sólo un virtual castigo que podría traducirse en réditos electorales, sino añadiendo una condena jurídica que podría conllevar como efecto un aviso frente a futuros comportamientos de carácter corrupto e ilegal. De esta manera, principalmente a través de la respuesta electoral frente a la corrupción, los ciudadanos pueden hacer responsables a los gobiernos de sus actos. Existen mecanismos de accountability, en virtud de los cuales es posible controlar política y legalmente las acciones de los políticos. La iniciativa de la sociedad civil y los medios pueden y deben exigir el cumplimiento de la ley, denunciando actos ilegales o monitoreando las agencias horizontales de control. La práctica de la accountability social incluye a determinados actores sociales, como asociaciones civiles o movimientos sociales, capaces de condicionar y posibilitar un determinado control político, ya que sus efectos conllevan la imposición de castigos en términos reputacionales y de coste político. Por último, cabe señalar que, además de la movilización legal, la vigilancia de carácter social puede convertirse en un mecanismo de control de los propios controladores horizontales.

viernes, 1 de mayo de 2026

Manifiesto Palantir


       Si ya nada lo remedia, la conclusión inevitable que arroja un escrutinio insalvable determina la irremediable colusión explícita de una élite y el final de los valores de la milenaria civilización occidental. El control que podrá llegar a ejercer la nueva tecnología que se está implantando, como herramienta de gestión de datos a gran escala de todos los ciudadanos, permitirá diagnosticar patrones de conducta, gestionar a la sociedad en su conjunto y ejercer una manipulación unilateral, sin ninguna arquitectura posible de contrapesos. La asimetría de la información, provocará que el poder sabrá todo sobe el ciudadano, y éste nada sobre el funcionamiento de la maquinaria de aquel. Pero lo más preocupante, es que el nuevo sistema permitirá el uso de algoritmos predictivos, que podrán castigar conductas antes de que ocurran, terminando así con toda la tradición jurídico-penal basada en la presunción de inocencia, el valor de la prueba y la universalidad y publicidad de la ley. De este modo, ya no existirá un código de leyes ordenadoras de la sociedad, sino que aquel será sustituido por un ojo que vigilará a modo de amenaza de castigo a una población observada bajo la lupa de la tecnología al margen de cualquier parlamento.