domingo, 27 de septiembre de 2026

República Bolivariana de España

 

   “El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, apuesta por una gran reforma para hacer la Constitución Española más feminista”. RTVE.es

 

   El modelo que se está implantando por el régimen actual en España, está sobradamente demostrado en cuanto a su eficacia en el pasado más reciente de Hispanoamérica. Se trata de un fenómeno político nada nuevo y de notoria relevancia en la ciencia política, denominado golpe de Estado blando o desde dentro del propio Estado. A diferencia de la toma del poder por la acción de la presencia de los tanques en las calles, este proceso se caracteriza por utilizar la propia democracia liberal para transformarla de forma gradual en un régimen dictatorial de corte socialista, el comunismo del siglo XXI. Todo comienza con el acceso al poder a través de elecciones legalmente reconocidas y celebradas en el marco constitucional vigente. La crisis de los partidos tradicionales, el descontento electoral frente a la corrupción, la alta tasa de pobreza y marginalidad social llevan a un líder carismático al poder bajo el paraguas del populismo y la promesa de traer un nuevo pacto social desde el que refundar la nación. Una vez alcanzado el poder, lo primero que se prioriza es la redacción de una nueva Constitución, bajo las reglas del juego del sistema.

   Pablo Iglesias, planteó abrir un proceso de reforma constitucional dirigido hacia una nueva Transición, abogando por cambiar la Carta Magna para blindar derechos sociales, proteger a las familias y avanzar hacia una sociedad más feminista, modernizando las instituciones, cambiando el modelo territorial y caminar hacia una república, instaurando mecanismos de consulta como referéndums vinculantes para potenciar la participación de la voz de la ciudadanía. Bajo todo este marasmo de buenismo y mejores intenciones no se esconde sino la experiencia del libreto utilizado bajo el régimen chavista, en virtud del cual a través de una Asamblea Nacional Constituyente se procede a modificar la constitución, aprobar leyes que amplían el poder presidencial, y debilitar los mecanismos de control horizontal de los poderes públicos mediante la colonización de las instituciones y las purgas internas, cuando no los asesinatos, de los miembros clave de la fiscalía, el ejército o los altos funcionarios del Estado. El Ejecutivo, de este modo, se perpetúa en el poder, ejerciendo un control permanente sobre los órganos que debieran fiscalizarlo y sobre los órganos electorales encargados de evitar la arbitrariedad en los procesos de votación.

   “La Escuela Ciudadana de Administración Pública (ECAP) es una iniciativa social y sin ánimo de lucro fundada en el año 2021 por un grupo de jóvenes funcionarios públicos en España. Su propósito principal es derribar las barreras económicas, territoriales y sociales que dificultan el acceso a la función pública, permitiendo que personas sin recursos puedan preparar oposiciones de forma completamente gratuita”. RTVE.es

   Una vez estabilizada la transformación del Estado, las instituciones dejan de ser neutrales y de servir los intereses del bien común o el interés general de todos los ciudadanos, y se convierten en la línea gubernamental bajo el prisma de los objetivos ideológicos y políticos del partido en el poder. El final del ciclo, se cierra con la asfixia de la oposición y la sociedad civil mediante la eliminación de los espacios de pluralidad política o libertad de expresión y protesta social, a través del control de los medios de comunicación o de la actuación del aparato represor policial. Bajo este nuevo clima creado, y gracias al espejismo de la celebración de elecciones, se imposibilita toda esperanza de alternancia en el poder, fruto del ventajismo oficialista o la muerte mediática y civil de los candidatos opositores. El resultado no es otro que la utilización de la legalidad democrática para vaciar su contenido y asegurar la permanencia indefinida del poder.

martes, 15 de septiembre de 2026

El Manifiesto Nacional Bolchevique

 

“También los primeros cristianos sabían muy bien que el mundo estaba gobernado por demonios, y que quien se dedica a la política, es decir, con el poder y la violencia como medio, entra en un pacto con poderes diabólicos, y que por sus acciones no es cierto que solo el bien pueda provenir del bien y solo el mal del mal, pero a menudo sea todo lo contrario. Cualquiera que no vea esto es, de hecho, un niño en la política”. Karlo Otto Paetel.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Listas de Marlaska

 

   El Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, ha elaborado un dossier cuyo contenido recoge las fichas de los profesionales del periodismo, columnistas, analistas y cargos directivos de radio, televisión y prensa escrita. El documento incluye un listado catalogado por su adscripción ideológica o la línea crítica o favorable a la acción del Gobierno. El etiquetaje en base al posicionamiento ideológico y la creación de registros por parte de los poderes públicos categorizando a los ciudadanos según su pensamiento constituye un grave atentado contra los principios constitucionales consagrados a lo largo de su articulado. Nadie puede ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias. El pluralismo informativo y el derecho a recibir información veraz y libre es un marcado derecho definitorio de cualquier régimen democrático. El tratamiento de los datos personales en función de las opiniones políticas o ideológicas por la administración pública vulnera la legislación nacional de protección de datos. El Ministerio del Interior no tiene atribuidas competencias legales para rastrear y catalogar el perfil ideológico y mucho menos hacer fichas políticas de periodistas, constituyendo su actuación una desviación de poder, un atentado contra el principio de legalidad y una acción ultra vires. La administración pública debe servir con objetividad los intereses generales y actuar con sometimiento pleno a la ley y al Derecho. La creación de registros ideológicos de carácter paralelo subvierte la neutralidad institucional y constituye una instrumentalización de los medios y estructuras ministeriales para servir a fines extemporáneos al servicio público.

 

Cargas policiales

 

   En la tarde-noche del 2 de septiembre de 2026 en la Plaza de Cibeles y en las inmediaciones del Congreso de los Diputados en Madrid tuvieron lugar cargas protagonizadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante las concentraciones celebradas con motivo de las convocatorias ciudadanas en el marco de las movilizaciones de apoyo a la ciudad autónoma de Ceuta. A dichas concentraciones acudieron miles de ciudadanos de forma absolutamente pacífica. Si bien se registraron incidentes aislados y altercados protagonizados por algunos grupos, la intervención de las unidades antidisturbios se extendió de manera indiscriminada y desproporcionada contra dichos manifestantes, algunos de ellos de edad avanzada o acompañados de sus familiares, muchos de ellos menores de edad. Durante la disolución de la protesta, que afectó a viales de gran afluencia como la Calle de Alcalá, el Paseo de Recoletos o la Gran Vía, se empleó material antidisturbios de forma presuntamente desmedida, incluyendo el uso de pelotas de goma y gases lacrimógenos, pese a la alta densidad de transeúntes y manifestantes, vulnerando la normativa constitucional, la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de Protección de la Seguridad Ciudadana y la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que obligan a los agentes a actuar con la consonancia y proporcionalidad requeridas en el mantenimiento del orden público e incluso con menoscabo del Código Penal vigente por un posible delito contra la integridad física por las lesiones causadas por la extralimitación en el ejercicio de la actuación de los agentes de la autoridad.

 

Donoso Cortés

 

“El liberalismo y el parlamentarismo producen en todas partes los mismos efectos: ese sistema ha venido al mundo para castigo del mundo: él acabará con todo, con el patriotismo, con la inteligencia, con la moralidad, con la honra. Es el mal, el mal puro, el mal esencial y substancial. Eso es el parlamentarismo y el liberalismo. Una de dos: o hay quien dé al traste con ese sistema, o ese sistema dará al traste con la Nación Española, como con toda Europa. Pero yo temo que entre en los designios de la Providencia que ese mal no pueda ser extirpado sino por otro mayor; para ese mal mayor se preparan tal vez las sociedades”.

“El socialismo no es fuerte sino porque es una teología satánica. Las escuelas socialistas, por lo que tienen de teológicas, prevalecerán sobre la liberal por lo que ésta tiene de antiteológica y escéptica, y por lo que tienen de satánicas, sucumbirán ante la escuela católica, que es a un mismo tiempo teológica y divina”. Donoso Cortés.

viernes, 11 de septiembre de 2026

La ética griega

 

La filosofía moral griega puede definirse como la ética de las virtudes, o areté, es decir, la búsqueda de la excelencia. La ética tiene como fin o télos, el bien o agathós, para llegar a ser el aristos, el mejor en virtud. Para Aristóteles, el bien es aquello perseguido por todas las cosas, “el fin último del hombre no puede ser otro que la política entendida como aquella actividad que no sólo incluye los fines de todas las ciencias, sino el bien de la ciudad, que es el mismo o que el de todos los individuos”. El bien, además, anhelado por el ser humano no es otro que la felicidad. La felicidad para Aristóteles no reside en el individualismo sino en el conjunto de la comunidad. La vida virtuosa no será sino el empleo de la capacidad de la razón que anida en el alma para establecer las leyes de la conducta. En la justicia, afirmaba, están comprendidas todas las virtudes, distinguiendo entre una justicia legal, contenida en las leyes, de una justicia natural, no sujeta a condición humana alguna. En definitiva, no puede haber transición de la ética a la política sin la práctica de la virtud. Los estoicos, por otra parte, consideraban que existe un universo donde habitan todos los seres sometidos a una ley natural. El objeto de la filosofía sería conocer esa ley para cumplirla como inevitable, aceptándola voluntariamente. La muerte no sería así, sino el regreso al orden natural de las cosas, de ahí la necesidad de la ataraxia como forma de vida o la aceptación de lo inevitable. La virtud consiste en la tranquilidad interna, entendida como despreocupación hacia el infortunio. Las cosas son los hechos separados del sentido interpretativo que queramos darles. El error reside en la representación que hacemos de la realidad. Esa pertenencia al mismo universo y el sometimiento a la ley natural nos hace iguales, pero lo que realmente nos hace libres es el pensamiento. Ante la adversidad, continuaban los estoicos, hay que adaptarse con sabiduría. Diógenes, al referirse a los esclavos, considera que la libertad reside en el alma, y para él la virtud no es otra cosa que la total independencia respecto a la sociedad, es decir, vivir acorde con la verdadera naturaleza. La libertad y la autarquía son el objeto de la vida moral. Para Epicuro, el conocimiento teorético, sólo es útil para conseguir la felicidad, entendida como ausencia de dolor. Conseguir la independencia de los deseos para cultivar el pensamiento y la vida espiritual, es saber distinguir que no todos aquellos son buenos ni que todos los dolores son malos y hay que evitarlos, por lo que habría que vivir en lo oculto, como desprecio de la ambición y el poder mundano.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Mentiras


Si bien el sistema político de Estados Unidos no cuenta automáticamente con una falta legal por la cual se pueda destituir de manera directa a un presidente por el hecho de mentir, la Constitución establece mecanismos específicos de control político y destitución para casos en los que no decir la verdad bajo juramento ocasione un grave perjuicio. El escándalo Watergate puso fin a la administración de Nixon, bajo el eje central de una trama basada precisamente en la mentira y el encubrimiento. El hecho de que el presidente de los Estados Unidos hubiera mentido públicamente y usado el poder presidencial para encubrir a los responsables del caso y entorpecer la labor de la justicia, provocó la renuncia del cargo electo de la Casa Blanca. Mentir no sólo terminó con Nixon, sino también con Bill Clinton, por exactamente la misma razón, por perjurio y obstrucción a la justicia. Tanto en Reino Unido como en Francia, existen normas de corte institucional y códigos éticos de conducta muy estrictos que sancionan la mentira cuando afecta al Parlamento o a las principales instituciones del Estado. El gobierno británico tiene la obligación de dar información veraz a la Cámara, bajo falta gravísima en caso de incumplimiento, mientras que el presidente francés puede responder por mandato constitucional por el incumplimiento de sus deberes.

Sin embargo, a diferencia de los Estados Unidos, Francia o Reino Unido, la acusación de mentir en el terreno político suele formar parte de la confrontación partidista y de la crítica de la oposición, sin que constituya una responsabilidad penal ni active de forma automática un mecanismo legal de destitución en el sistema parlamentario español. En el debate político de España, las mentiras o contradicciones de los líderes políticos, sobre todo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, son tan habituales, especialmente en situaciones de crisis o alta tensión institucional, como rutinarias y exentas de cualquier consecuencia, salvo que se active la moción de censura como vía de control parlamentario.