domingo, 21 de noviembre de 2021

In Time

   “Ambientada en una sociedad futura. El hallazgo de una fórmula contra el envejecimiento trae consigo no sólo superpoblación, sino también la transformación del tiempo en moneda de cambio que permite sufragar tanto lujos como necesidades. Los ricos pueden vivir para siempre, pero los demás tendrán que negociar cada minuto de vida, y los pobres mueren jóvenes. Tras conseguir, por casualidad, una inmensa cantidad de tiempo, un joven obrero será perseguido por unos policías corruptos, "los guardianes del tiempo". En su huida, toma como rehén a una joven de familia adinerada”. Filmaffinity.

   “Para que algunos sean inmortales, otros tienen que morir”, o al menos eso reza una de las frases del diálogo de una de las mejores películas no de ciencia-ficción sino de economía. La fiel descripción del sistema financiero queda patente con la descripción gráfica de un mundo en el que el dinero físico ha sido sustituido por el tiempo como moneda, aunque bien podría parodiarse como el futuro dinero cripto. “El pobre muere y el rico no vive”, otra de las sentencias del film, reparte a la población en zonas separadas en función de la clase social a la que se pertenece, sin posibilidad alguna de tomar ningún ascensor social. Una sociedad dividida entre quienes lo poseen todo y viven en el lujo más asombroso, y los que lo hacen sumidos en la pobreza, la marginación y la violencia de las calles, se proyecta en la pantalla como un reflejo de la realidad misma que, cada vez más, se perfila como el futuro más inmediato.


miércoles, 20 de octubre de 2021

Géminis

   “Henry Brogan, un asesino a sueldo ya demasiado mayor para seguir con su duro trabajo, decide retirarse. Pero esto no le va a resultar tan fácil, pues tendrá que enfrentarse a un clon suyo, mucho más joven”. Filmaffinity.

   La programación predictiva se cumple en no pocas ocasiones en aquellas películas cuyo argumento no se basa en una mera especulación imaginativa, sino en la antesala de aquello que está por llegar, si es que no lo ha hecho ya. Virus, cuarentena, inteligencia artificial, injerto de chips, clones, máquinas, modificación genética, nanotecnología, adulteración de la información, élite dominante, tecnología futurista, desastres naturales climáticos y otros ingredientes, salpican con creces el argumentario cinematográfico, cuando no directamente como trama argumental, sí como elementos dejados a la mente del espectador.

viernes, 1 de octubre de 2021

Desabastecimiento

   En 2001, una manada de monos echa a otro grupo de primates del charco, simbolizando la vida salvaje, hasta que aparece un monolito que representa la acción inteligente que hizo que ese mono adquiriera inteligencia. El director de la película expresa el origen extraterrestre de la humanidad, cuando es recibida una señal de otro monolito en el preciso momento en el que ya estamos lo suficientemente desarrollados para identificarla. Parte una nave hacia la búsqueda del creador, pero la mente racional, interpretada por el ordenador de la nave se revela, y al final de la película tenemos una estampa de simbolismo, feto incluido, que viene a decir que estamos llamados a convertirnos en Dioses, lo cual es un problema porque no somos Dios, afortunadamente.

   La política internacional, la de verdad, equivale al estado de naturaleza salvaje, retratada en el charco inicial de la película, sin monolito. La élite no pretende hacer otra cosa que apropiarse de los recursos naturales, allí donde estén, para beneficio de sus empresas y negocios y esa es la economía real. Si se analiza un mapa y se busca dónde está el petróleo, el agua, las tierras raras, los metales, el oro, etc., se comprobará fácilmente que es el lugar donde hay guerras y conflictos. Ninguna guerra tiene nada que ver con otra cosa que no sea controlar el terreno, geopolítica, asegurar las rutas comerciales o apropiarse de los recursos naturales, y si hay una guerra es porque beneficia a alguien.

   No hay ningún movimiento espontáneo ni casual. Si hay una manifestación o revuelta en cualquier parte del mundo es porque alguien pone el dinero, y ese benefactor sale beneficiado. Quien se hace con el control de tales recursos se convierte sin remedio en el dueño del planeta. Todo está dirigido. Los amos del mundo compiten por el dominio mundial y por hacerse con los recursos estratégicos.

   No hay ninguna democracia u ordenamiento internacional, no hay ningún presidente ejecutivo, elecciones libres, ni parlamento representativo o legislación dada por tal poder, es todo un teatro. La ley de la selva es la regla del juego que rige la lucha de la élite por hacerse con el dominio de todo. Pretenden, además, controlar el número de habitantes del planeta, porque según ellos somos demasiados, y el equilibrio entre el medio ambiente y el crecimiento económico. La élite no quiere ver la pobreza, por eso no existe una política de desarrollo para el tercer mundo y, por el contrario, sí una planificada campaña de esterilización y control demográfico, manifestada en las leyes de planificación familiar, abortivas, relativas a la eutanasia o a la ideología de género, cuyo fin no es el reconocimiento de ningún derecho de las minorías, sino instrumentalizar a éstas para atacar a la familia.

   Nos quieren en número limitado y reducido, controlado por el bien del planeta y sobre todo de la economía. No hay ningún calentamiento global provocado por el hombre, reconocido por refutados científicos, sino que éste no es sino la excusa para desarrollar por medio de gobiernos progresistas la Agenda de la élite, que no es otra que la Agenda 2030, cuyo lema es "no tendrás nada y serás feliz".

   La élite está dinamitando el modelo económico para sustituirlo por otro, el capitalismo inclusivo, que no es sino un socialismo dirigido en el plano económico. Nos quieren trabajando en casa, sin consumir mucho, empobrecidos, porque si vivimos al ritmo anterior a la última crisis, el modelo económico necesitaría cuatro planetas como la Tierra para ser viable y sólo hay una. Están cambiando, por ello, el sistema financiero, el Gran Reseteo, con la finalidad de pasar del actual al nuevo modelo cuántico en el que desaparecerán los bancos y el dinero en efectivo para reconvertirlo en criptodivisas.

   En el terreno práctico, todo ello se traduce en pandemias, cuarentenas, subida de impuestos, castigo al ahorro, cámaras de vigilancia, pasaporte Covid, restricciones de movilidad, teletrabajo, incremento artificial de la tarifa eléctrica, problemas de suministros, inflación, recorte de derechos y libertades, subida del precio de los alimentos, escasez, desempleo, desaceleración económica y, en general, un ataque en síntesis a la propiedad privada.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Política española

   No sólo a nivel nacional, aunque particularmente en la escena española, más que hablar de política es, o sería necesario, hacerlo de estricta sociología. Apenas un puñado de familias controlan el país a nivel empresarial y político. Se trata de meras familias, en nuestro caso sumisas a los clanes que a nivel mundial dominan el escenario y que, en cualquier caso, son los dueños de casi todo.

   El eje central de la economía se ciñe al ámbito adjudicatario, a dedo por supuesto, por lo que es absolutamente necesaria la simbiosis entre una clase política corrupta por naturaleza, una administración de igual modo servil a la corruptela, y una clase empresarial que se sirve del sistema para sus propios intereses. Por último, tan sólo es necesario añadir, o citar, a los medios de comunicación, todos ellos bajo el influjo de la financiación del entramado empresarial, como instrumento necesario para conducir a la opinión pública, mantenerla distraída o simplemente desinformada.

sábado, 4 de septiembre de 2021

Anna Politkóvskaya

   La larga lista de notorios opositores rusos, como el conocido campeón de ajedrez Kasparov, incluye a otra no menor de víctimas del régimen, o si se prefiere de asesinados por el aparato del Estado, como el ex viceprimer ministro Boris Nemtsov tras recibir unos disparos por la espalda o el caso de Anna Politkóvskaya, alcanzada por los disparos en el portal de su propio domicilio, el 7 de octubre de 2006. La autora de libros como “Una guerra sucia: una reportera rusa en Chechenia”, “Diario ruso” o “La Rusia de Putin”, pusieron contra las cuerdas a una periodista crítica con la política del Kremlin de Moscú.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

La máquina del tiempo

   “Inglaterra, 1899. Un científico construye un vehículo que le permite viajar a través del tiempo. Con él emprende un alucinante viaje a través de los siglos y es testigo, entre otros acontecimientos, de la Segunda Guerra Mundial y de un holocausto atómico en 1966, del que sale ileso. Su último destino es un paradisíaco lugar del futuro, cuyas gentes viven en el año 802.701, donde le tocará vivir una increíble aventura”. Filmaffinity. 

   La obra de H.G. Wells, en sus versiones tanto cinematográficas como en su vertiente estrictamente literaria, cuyo título sitúa al protagonista en el marco de los viajes en el tiempo plantea, al margen del propio argumento, un futuro aterrador para la humanidad. En todo caso, una población servil, ignorante y carente de recursos suficientes para valerse por sí misma, se encuentra en ese futuro distópico sometida y esclavizada a otro grupo humano, cuya evolución ha seguido diferentes derroteros.

   Las diferencias económicas, cada vez más evidentes, que separan a los diferentes estratos sociales, la significativa pérdida de derechos y servicios básicos, la brecha tecnológica y el acceso desigual de oportunidades, hacen que el escenario ideado por Wells no sea sino la más cruda realidad del presente.

sábado, 21 de agosto de 2021

Japón

   Aunque los estereotipos del país nipón puedan acercarse al arquetipo de una sociedad altamente tecnificada y desarrollada, lo cierto es que, a pesar de la propia imagen o del ocultamiento de la realidad, el país asiático cuenta con una notable polaridad social. La brecha económica que separa a sus ciudadanos hace que gran parte de ellos meramente sobreviva gracias a empleos precarios, que apenas logran que la persona pueda vivir con lo mínimo necesario para llevar una vida digna, o sean en un no menor porcentaje sumidos en la más estricta miseria. El deterioro económico, ha dado paso a un binomio compuesto por la precariedad laboral de un lado y una economía de subsistencia por otro, que, a su vez, desciende un escalón más para acoger en su seno a quienes han quedado fuera del sistema sin solución de continuidad. Hablar de pobreza en Japón, es hacerlo de quienes duermen en la calle cuando no pueden ser ya acogidos en un albergue, o encontrar un trabajo de mera subsistencia. La proliferación de empresas que explotan por horas a sus trabajadores, en un contexto de sobreendeudamiento y crisis económica, contrasta con la llamativa imagen de ciudadanos del Sol Naciente deambulando por las calles o durmiendo en los parques. No de extrañar, que el índice de personas que se quiten la vida en Japón sea uno de los más altos del mundo y que problemas como la soledad hayan llevado a tomar iniciativas gubernamentales conducentes a la creación de un Ministerio para atajar dicha lacra social.