jueves, 22 de octubre de 2026

Europa en guerra


            A estas alturas ya nadie puede dudar del hecho inevitable que asola todo el continente europeo, esto es, una guerra híbrida que violenta las ciudades más importantes causando estragos y que puede escalar en cualquier momento hacia un conflicto armado, que no sólo arrastraría a Europa, sino que tendría un alcance de escala global. Tras la guerra ucraniana se han disparado las políticas de defensa en un escenario de cambio geopolítico global, cuyo telón de fondo no es otro que la guerra económica y la alteración del eje hegemónico que protagonizan Estados Unidos por un lado y China por otro. En este contexto, los presupuestos militares de los países de la órbita concerniente a la OTAN se han incrementado de forma preocupante y sostenida hasta el punto de provocar el impulso por parte de Bruselas de marcos estratégicos para coordinar la adquisición de material bélico y al mismo tiempo fortalecer su propia industria militar.

            La constante vigilancia del flanco oriental y el escudo espacial, colocan a países aparentemente neutrales, como es el caso de España, al borde de una situación límite de fricción con Rusia en las fronteras del este europeo. Ante tal amenaza real, diversos países están llevando a cabo planes nacionales o de desarrollo comunitario para adaptar las infraestructuras como vías férreas o puertos marítimos y vías de comunicación para eventuales necesidades de evacuación de civiles o un posible desplazamiento de tropas. Se están actualizando, en esta línea, los protocolos de atención masiva de potenciales víctimas de guerra, abasteciendo los hospitales con reservas estratégicas de sangre, medicinas y energía. Además, ya hay países, como Reino Unido, cuyas autoridades han emitido a la población diferentes directrices para acumular suministros básicos de emergencia, agua y alimentos para superar las primeras horas de un eventual corte de suministros. El incremento de la fortificación de las fronteras terrestres y la coordinación con el resto de países de la Alianza Atlántica, ha venido acompañada por ruedas de prensa públicas por parte de altos mandos militares en las que se ha hecho hincapié en la necesidad de ser conscientes y estar atentos ante la llegada de un conflicto armado de gran alcance en territorio europeo.