“Banco Santander, y el presidente del
Gobierno, Pedro Sánchez, alterna la colaboración institucional en grandes metas
económicas y ecológicas con fuertes desencuentros fiscales. Ana Botín,
ecologista y feminista: la cara humana de la española más influyente en el
mundo”. elespanol.com
George Soros es un inversor y magnate financiero de
origen judío cuya familia sobrevivió al Holocausto falsificando sus documentos de
identidad para hacerse pasar por cristianos y colaborando con los nazis en la
confiscación de bienes a los judíos perseguidos. En varias entrevistas ha
reconocido públicamente su carencia de escrúpulos y moralidad. Entre otras
acciones, que así lo corroboran, figuran la quiebra del Banco de Inglaterra o
el sistema de pensiones de algún que otro país. Al margen de sus inversiones,
utiliza su importante fortuna para crear fundaciones de la Open Society,
dedicada a financiar la agenda woke y progresista 2030 y crear una red de
medios de comunicación y políticos afines a su causa. Algunos analistas
internacionales lo sitúan como un simple subalterno de la familia Rothschild.
La primera persona que recibió como presidente de
Gobierno a George Soros en la Moncloa fu su adlátere, Pedro Sánchez, sin
cámaras ni medios de comunicación. Un líder que ganó las primarias de su
partido a través del pucherazo realizado en el Comité Federal, que fue elegido
en 2018 tras perder las elecciones después del triunfo de la moción de censura
contra Rajoy, que consiguió mantenerse en el poder gracias a la fontanería del
PSOE y la gestión del voto por correo y que ya está preparando con la Ley de Nietos y la instrumentalización de la inmigración su continuidad como okupa del
sillón presidencial.
¿Cui
prodest?
Al tiempo que el pueblo español es más pobre desde la
llegada de Pedro Sánchez al poder, como consecuencia del incremento de la
presión fiscal, la pérdida de convergencia en la renta per cápita frente al
entorno europeo, el aumento de la deuda pública o la inflación, las empresas
del IBEX 35 han registrado un récord histórico superior a los 65.000 millones
de euros en los últimos ejercicios cerrados desde 2018, impulsado fuertemente
por los márgenes de la banca y el sector energético.