domingo, 9 de agosto de 2026

El okupa de la Moncloa


“Banco Santander, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, alterna la colaboración institucional en grandes metas económicas y ecológicas con fuertes desencuentros fiscales. Ana Botín, ecologista y feminista: la cara humana de la española más influyente en el mundo”. elespanol.com

 

            George Soros es un inversor y magnate financiero de origen judío cuya familia sobrevivió al Holocausto falsificando sus documentos de identidad para hacerse pasar por cristianos y colaborando con los nazis en la confiscación de bienes a los judíos perseguidos. En varias entrevistas ha reconocido públicamente su carencia de escrúpulos y moralidad. Entre otras acciones, que así lo corroboran, figuran la quiebra del Banco de Inglaterra o el sistema de pensiones de algún que otro país. Al margen de sus inversiones, utiliza su importante fortuna para crear fundaciones de la Open Society, dedicada a financiar la agenda woke y progresista 2030 y crear una red de medios de comunicación y políticos afines a su causa. Algunos analistas internacionales lo sitúan como un simple subalterno de la familia Rothschild.

            La primera persona que recibió como presidente de Gobierno a George Soros en la Moncloa fu su adlátere, Pedro Sánchez, sin cámaras ni medios de comunicación. Un líder que ganó las primarias de su partido a través del pucherazo realizado en el Comité Federal, que fue elegido en 2018 tras perder las elecciones después del triunfo de la moción de censura contra Rajoy, que consiguió mantenerse en el poder gracias a la fontanería del PSOE y la gestión del voto por correo y que ya está preparando con la Ley de Nietos y la instrumentalización de la inmigración su continuidad como okupa del sillón presidencial.

¿Cui prodest?

            Al tiempo que el pueblo español es más pobre desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, como consecuencia del incremento de la presión fiscal, la pérdida de convergencia en la renta per cápita frente al entorno europeo, el aumento de la deuda pública o la inflación, las empresas del IBEX 35 han registrado un récord histórico superior a los 65.000 millones de euros en los últimos ejercicios cerrados desde 2018, impulsado fuertemente por los márgenes de la banca y el sector energético.