lunes, 6 de julio de 2020

Bruce Lee

   “Para Bruce Lee la filosofía no era el patio de recreo -profesional- de los académicos, sino la puerta de acceso de todo individuo a la mayor aventura del espíritu del hombre, que iluminaba las fronteras de la posibilidad humana y borraba las sombras de la duda y la inseguridad”. John Little.

  Con la sabiduría de un monje, Bruce Lee discernía lo absoluto de cualquier condicionamiento dogmático o preestablecido por la razón. “El absoluto”, decía en su obra “Pensamientos extraordinarios”, “trasciende la comprensión humana y va más allá de las categorías de tiempo y espacio”. La búsqueda constante del equilibrio, en el devenir de los acontecimientos marcados por el presente, en lugar de la trampa del tiempo pasado o futuro, la flexibilidad de la acción frente a la realidad, ejemplificada por el elemento del agua, el continuo cambio de las cosas en constante movimiento y la importancia del tiempo, constituyen algunos de los principios presentes en su vasta filosofía, traducida en una auténtica escuela de vida.

Paolo Borsellino

   Siempre según las entrevistas emitidas por la RAI, a propósito de los atentados contra los magistrados Paolo Borsellino y Giovanni Falcone, se pone de manifiesto que los asesinatos fueron ejecutados por la Mafia, pero con la estrecha colaboración de los servicios de inteligencia y el ejército. La Entidad, se cita en la televisión italiana en los debates abiertos, con total normalidad, para referirse al Estado dentro del Estado que maneja los verdaderos hilos del poder.
   En el inicio de la época estival de 1991, el Estado de Derecho puso fin a su natural curso en territorio europeo, así como el modelo estatal en su evolución llegado desde el viejo Imperio Romano. La Justicia, saltó literalmente por los aires, en un ejercicio de intromisión sin precedentes históricos, a pesar de sus imperfecciones connaturales.
   Tras los atentados, llegaron los gobiernos del carácter de Berlusconi, que constituían un auténtico cóctel de entramados empresariales y políticos, que incluía el control económico de los medios de comunicación.

Cuarentena

   Alfredo Jalife se ha referido abiertamente, en uno de sus videos digitales, como “el cuento del coronavirus”, en clara alusión a la supuesta pandemia que está asolando el mundo, y que es en consecuencia la responsable de la cuarentena impuesta, entre otras medidas, a las que hay que añadir el uso obligatorio de la mascarilla.
   No es la única voz crítica. La portada de la Revista “Discovery Salud”, alerta del baile de cifras que descuadran la versión oficial, denuncia las querellas que está sufriendo el Gobierno, o rotula su último número, “quienes están detrás de la falsa pandemia”.
   Nadie cuestiona la lamentable pérdida de vidas humanas, sino el hecho en sí de valorar si el número total de víctimas justifica el conjunto de medidas adoptadas, la paralización total de la actividad económica y la firmeza de la actuación contra la población para que acate las órdenes prescritas, sin evitar plantear la pregunta sobre quién puede salir beneficiado de la crisis.

El negocio de la salud

   Premios Nobel, como Thomas Steitz, han denunciado el negocio de los fármacos, que tratan enfermedades crónicas en lugar de alcanzar una cura definitiva. La rentabilidad de la enfermedad, planea sobre las multinacionales que obtienen, al cabo de cualquier ejercicio económico, sumas astronómicas. El lobby farmacéutico ejerce su dominio, no sólo sobre la industria, sino también en la política. Donald Rumsfeld, el que fuera Secretario de Defensa, fue presidente ejecutivo de la multinacional farmacéutica Searle and Co. El ámbito de la política está en manos de la gestión de las grandes firmas que elaboran medicamentos, y que han sido las responsables de la financiación de las campañas de Obama o Hillary Clinton. Las grandes fortunas se han ido involucrado, en las últimas décadas, en dicho sector, sirviendo como ejemplo la familia Rockefeller, paradigma del petróleo, que ha abandonado el crudo para abrazar el mundo empresarial de la industria farmacéutica.
   La crisis, sin embargo, ha destacado otro negocio ligado con la vertiente de la salud, las residencias para la tercera edad. Sólo Japón cuenta ya con más de treinta millones de ancianos entre su población. El desarrollo de robots, está siendo la solución ideada para tratar de paliar la soledad de los más ancianos que mueren solos, como ha demostrado la última crisis sanitaria.
   Según un estudio llevado a cabo por antropólogos españoles en África, "Los pueblos indígenas africanos viven en sociedades en las que están protegidos de enfermedades mentales como la depresión, la anorexia o el estrés que hace mella en Occidente. Su vida en comunidad, la relación entre los niños o el cuidado de los ancianos están más ajustados a la historia evolutiva humana que la nuestra”. (elmundo.es).

sábado, 4 de julio de 2020

Soylent Green

   En el año 2022, la población de Nueva York, unos cuarenta millones de habitantes, vive en condiciones miserables. Para combatir el hambre se crea un alimento sintético, el soylent green, pero el policía Thorn y el viejo Roth, un superviviente de otra época, sospechan que detrás del nuevo alimento hay algo inquietante. Filmaffinity.

   Richard Fleischer, dirigió en 1973 la película traducida al castellano, “Cuando el destino nos alcance”, Soylent Green en su título original. En ella se describe una sociedad superpoblada, sometida a una temperatura excesiva, sin oportunidades o trabajo y carente de todo, donde la eutanasia aparece claramente definida en la senectud del personaje Roth, que decide en último término utilizar la máquina. Thorn, el policía, se ve obligado a llegar hasta el final del desenlace de la trama, para descubrir como la propia gente es la que sirve de alimento, en un mundo que ha agotado todos sus recursos.
   El calentamiento global, la superpoblación, la escasez de recursos, la falta de trabajo, la agitación social y la eutanasia como solución, adelantan en la gran pantalla, medio siglo antes, el contexto actual.

Fondos de inversión

   Si al más puro estilo adolescente, varios jóvenes reúnen dinero para celebrar un botellón, el evento les resultará no sólo viable desde el punto de vista de la disponibilidad de sus recursos económicos, sino que les resultará menos gravoso que si tuviera que asumir cualquiera de ellos el costo de la total inversión.
   Fuera de cualquier teoría económica, incluida la de aquellos que definen la praxis económica actual como flujos de inversión, similares al comportamiento de la Física, lo cierto es que no dista el ejemplo primero de la realidad, como resolución del comportamiento práctico de la Economía.
   Los grandes poderes económicos, desembolsan cantidades ingentes de dinero que reúnen en fondos de inversión. En un mundo sin fronteras y desregulado para este tipo de entes, operan sin límite invirtiendo en todo tipo de activos. Como un tiburón hambriento, devoran desde inversiones inmobiliarias de todo tipo, como pisos protegidos o terrenos, a medianas empresas y hasta grandes corporaciones. BlackRock o Vanguard, son sólo algunos de los ejemplos que podrían citarse.
   Según Finect, aludiendo a los datos de Willis Towers Watson, las quinientas gestoras más importantes de fondos de inversión, gestionan ochenta billones de dólares anuales, dejando por tierra y empequeñecida la economía nacional de cualquier país.

viernes, 3 de julio de 2020

Deuda perpetua

   En el ámbito económico, hay múltiples economistas, incluso galardonados con el Premio Nobel, que han estudiado la estructura óptima para un nivel de endeudamiento dado. Modigliani y Miller, son ejemplos de lo enunciado. La clásica fórmula que determina la ratio de Endeudamiento, se establece mediante la igualdad entre aquel y la división entre el Pasivo y el Patrimonio Neto. Si la Economía queda reducida a un equilibrio entre gastos e ingresos, éste se ve truncado si los primeros superan a los segundos.
   La pérdida de la soberanía monetaria, plasmada en la imposibilidad de emitir dinero, sumada a la carencia de cualquier control sobre las decisiones tomadas en los despachos supranacionales, hace que cualquier país, incluido España, tenga que solicitar créditos para pagar los intereses de la deuda contraída. El nivel de endeudamiento, superior en la mayoría de los casos al PIB, lastra el motor de las economías nacionales, que quedan a la deriva de cualquier nivel de liquidez, necesario para atender sus propias necesidades básicas. La pócima de la esclavitud económica, no sólo vulnera las teorías económicas clásicas, sino que se impone desde una reducida cúpula del poder privado.