Marx publicó en 1867 el primer volumen de su obra “El capital”.
De la irrupción de las guerras napoleónicas en contraposición con el Antiguo
Régimen, y de la adopción de las ideas ilustradas frente a la tradición, se pasó
en apenas unas décadas a una transformación insólita en los albores del siglo
XX. El sindicalismo, los movimientos obreros, el socialismo o el sufragismo
tiñeron el escenario social de caos y, en no pocas ocasiones, con la sangre de
sus víctimas, al tiempo que sembraron de temor el orden social mediante
su acción revolucionaria Así las cosas, no fue una conquista social, sino una
concesión de la aristocracia la que determinó la entrada de la protección de
los trabajadores en 1884 de la mano de Bismarck, convirtiendo a Alemania en el
primer país del mundo en tener un sistema de Seguridad Social. En EEUU, fue
Roosevelt quien hizo lo propio al afrontar la introducción de medidas de
carácter social en el país, pero no fue hasta 1942 cuando otro aristócrata,
esta vez Churchill, encargó a Beveridge, lo que hoy interpretamos
como un ingeniero social, la elaboración de lo que en uno de sus primeros
informes denominó el Estado de Bienestar. Beveridge, al frente de la London
School of Economics para acometer su labor, fue elevado a la nobleza en favor
de su reconocimiento y premiado con su ingreso en la Cámara de los Lores. De
nuevo, en España, no fueron las fuerzas progresistas quienes trajeron el
proteccionismo social, sino que otro conservador, Eduardo Dato, fue quien creó
el Ministerio de Trabajo y la primera legislación sobre la “cuestión social”,
al aprobar en 1900 las leyes de accidentes de trabajo y de regulación del
trabajo de las mujeres y los niños.
domingo, 17 de septiembre de 2023
Eduardo Dato
jueves, 7 de septiembre de 2023
Juan Antonio Suanzes
El cerebro y padre
fundador del Instituto Nacional de Industria (INI), Juan Antonio Suanzes, en
varias ocasiones nombrado ministro, sentó las bases para la creación de
impulsos industriales en los principales segmentos estratégicos, contribuyendo
de forma más que notoria al desarrollo, no sólo económico, sino también social,
en la construcción y edificación de la clase media. Las empresas creadas por aquel
entonces, llevaron a la primera línea mundial a España en la capacidad de
producción y calidad de sus astilleros, así como en la creación de la industria
que abastecería al país en su demanda de gas, electricidad, petróleo o
minerales. El acero y el aluminio, o los sectores automovilístico y de aviación,
se vieron elevados a su máxima realización en empresas o compañías, como IBERIA,
que forman ya parte del sello de la economía nacional española.
Lugares comunes
“Fernando Robles es porteño, ya ha cumplido los sesenta y es profesor de literatura en la universidad. Enseña a enseñar. Lleva toda la vida casado con Liliana Rovira, española, que trabaja como asistente social en barrios marginales de Buenos Aires. Se quieren, se respetan, son leales. Nunca se aburren estando juntos, les gusta estar solos. Se conocen profundamente, se aceptan, se pelean sin odio, se divierten. Son amantes, socios, amigos, cómplices. Ninguno de ellos concibe la vida sin el otro. Tienen un hijo, Pedro, casado y con dos hijos, que tiene un buen trabajo en Madrid, donde vive en una urbanización de clase media acomodada. Ambos sobrellevan con esfuerzo y resignación las ausencias, las privaciones, la incertidumbre del futuro, la falta de proyectos, la desesperanza. Pero el mundo plácido y reflexivo de Fernando se ve profundamente alterado cuando recibe sin previo aviso la comunicación oficial en la que le informan de su jubilación forzosa, un hecho que va a cambiarle la vida”. Filmaffinity.
Al
margen de cualquier apreciación ideológica de una película enclavada en el
realismo de una crisis definitiva en lo económico y social, bajo el paraguas de
la ausencia de todo Estado o, si se prefiere, de la presencia del Estado
corrupto y ajeno a las reclamaciones sociales, el tinte de romanticismo impregnado
en la apariencia de su opuesto, el racionalismo ilustrado, convierte la ardua
tarea de la pretensión de ser escritor en un viaje iniciático a través del
curso del papel impreso con los primeros rasgos de lo que puede convertirse en
una novela, que da curso a los mejores diálogos y momentos del relato cinematográfico.
El abandono de la ciudad, y la conversión del mundo rural en el subterfugio del
naufragio que da paso a una nueva vida, quizá mejor, culminan el renacer del modus
operandi de un estilo de ser incólume a las circunstancias.
jueves, 3 de agosto de 2023
Acreedores
Si España necesita de forma obligada
la emisión de deuda, tanto para sufragar el pago de la deuda externa, como para
hacer frente a los gastos de consumo interno, y dicha deuda termina en manos de
los acreedores, que no son otros que los bancos y, éstos a su vez, controlan
los préstamos concedidos a los principales partidos políticos, evidentemente es
el poder financiero, y no otro, quien gobierna en última instancia el país, a
costa de quien de forma legítima represente los intereses de la mayoría y, por
responsabilidad, el conjunto formado por el resto de la sociedad. La cuestión,
sin embargo, continúa acelerando su ascensión en la pirámide del poder, cuando
nos encontramos con el hecho de que los bancos que compran deuda, son en
realidad filiales de entidades financieras de corte internacional, cuyas
familias ostentan los principales cargos de responsabilidad en las entidades
supranacionales que perfilan la política fiscal y monetaria que, en la práctica
y en realidad, se aplican en todos los países. Si a ello añadimos el curso
legal de las principales fuentes de riqueza, en un flujo continuo de
inversiones a nivel planetario, obtenemos como resultado el hecho mismo de que
las políticas nacionales, en su práctica funcional, no son sino la proyección
de un engranaje que escapa a su entero control.
miércoles, 5 de julio de 2023
Violencia
“El
campo de batalla es una escena de caos constante. El ganador será quien
controle ese caos, tanto el suyo como el de los enemigos”. Napoleón Bonaparte.
La
sociedad del ocio, aquella que vivió de espaldas a la realidad que se de forma
distorsionada entraba a modo de espejismo por las entrañas de sus televisores
encendidos durante las horas cotidianas de distracción, se está desmoronando y
viendo como esa otra realidad es ahora la suya propia, vivida bajo el estrecho
margen de una economía doméstica maltrecha o las calles sembradas de violencia.
No es una calle cualquiera de un país lejano y pobre el que señala ahora en un
mapa el foco de atención mediático de los disturbios callejeros, o las columnas
militares avanzando hacia una capital cualquiera. Es Europa, su centro mismo, el
protagonista del campo de batalla y el escenario del caos impuesto y sembrado
bajo los viejos intereses de siempre, escondidos a los taquígrafos. La clase
media destruida y sin horizonte se acomoda en el nuevo escenario de la pobreza
añadida a la violencia instaurada.
sábado, 17 de junio de 2023
Teatro, psicología y artes marciales
Si bien la consumación de la
consecución de los altos grados de las artes marciales, conlleva el
conocimiento técnico para desarrollar las destrezas necesarias y reunir las
habilidades suficientes para el combate, la mente necesariamente puede no estar
desarrollada a la misma altura y, por ello, es susceptible de la potencialidad
de caer en la no superación del miedo interior o las limitaciones impuestas por
sus propios fantasmas.
El teatro puede verse desde una perspectiva recreativa o
simplemente ociosa, aunque su origen mismo delata la trascendencia de su propia
naturaleza respecto a una simple actividad de distracción.
El actor, al igual que el artista marcial, debe superar
el pánico escénico y controlar su mente para transmitir al espectador un mensaje
que, a su vez, repercutirá en la propia psique del receptor. Se produce así un
efecto terapéutico, fruto de la propia teatralidad de la representación de la obra
escrita a la intemperie de la imaginación de un escritor.
La ejecución grupal de un kata, la puesta en escena de la
teatralidad de una representación y la psique del artista marcial, la del actor
y la del espectador se unen así en el ejercicio de una actividad coordinada y terapéutica
al mismo tiempo, a la vez que disciplinada en sus vasos comunicantes, bajo el
ejercicio de la manifestación del lenguaje no sólo verbal, sino no verbal, como
vehículo trascendental de la manifestación de la verdadera y trascendente conciencia
liberada de sus propios anclajes.
domingo, 4 de junio de 2023
Explotación laboral
“Volvían por las noches con las manos vacías, extendíase con gran vehemencia sobre la calamidad que representa el hábito de la pereza y la ociosidad, e inculcábales la necesidad de una vida activa, enviándolos a la cama sin cenar”. “Oliver Twist", Charles Dickens.