lunes, 16 de febrero de 2026

La Iglesia en venta


Si la Comunidad de Madrid ondea la bandera española, adula a los cristianos y enarbola la marca España como seña de identidad, al tiempo que se entrega a intereses foráneos o desmantela los servicios públicos esenciales, como la sanidad, bajo un capitalismo de entreguismo, el gobierno nacional levanta el puño y canta la Internacional, a ritmo de sus socios, bajo el dictado de la Agenda 2030 y un capitalismo de control, vendiendo los activos del país a fondos de inversión de capital extranjero; “Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”.

Si bien todo esto no es nuevo, hace mucho tiempo que la desindustrialización y el desmantelamiento de los sectores productivos de la economía es un hecho consumado, ahora ha llegado el momento de vender los activos inmobiliarios de la Iglesia y de terminar con uno de sus símbolos, el Valle de los Caídos.

La desamortización de Mendizábal tuvo lugar durante el siglo XIX, bajo la práctica de una política liberal, que expropió las propiedades eclesiásticas a precio inferior de mercado, no para beneficio del pueblo, sino de intereses privados. El arzobispado de Madrid, a través de diversas fundaciones, está llevando a cabo la venta de edificios residenciales propiedad de la Iglesia a fondos de inversión, operación inmobiliaria que ha terminado judicializada en los tribunales en defensa de las familias afectadas, al tiempo que el foco mediático ha desviado la atención y centrado su atención en la resignificación de Cuelgamuros.